En una reciente y reveladora entrevista, la famosa médium Ayda Valencia se metió de lleno en el debate sobre los malos momentos que atraviesan las personas y aclaró la delgada línea que separa la brujería del karma. Según la especialista en fenómenos paranormales, la gran mayoría de los casos que la gente atribuye a trabajos oscuros en realidad provienen de cargas personales o errores propios.
Valencia fue contundente al señalar que de cada diez personas que aseguran ser víctimas de brujería, nueve enfrentan situaciones que nada tienen que ver con influencias externas. Para ella, desearle el mal a alguien ya constituye un acto de energía negativa, pero insiste en que las dificultades cotidianas suelen obedecer estrictamente a la ley de causa y efecto, donde las actitudes groseras o deshonestas terminan saboteando la propia vida sin importar cuántas velas se enciendan.
Asimismo, la vidente advirtió sobre el peligro de caer en las garras de falsos curanderos que se aprovechan de la desesperación ajena, convirtiendo la búsqueda de respuestas en un verdadero pozo sin fondo. Por último, recordó que también existen los karmas generacionales, esos patrones familiares que se heredan al igual que los bienes materiales, enfatizando que cada individuo debe asumir la responsabilidad absoluta de sus actos para dejar de culpar al destino por cada tropezón.