El fenómeno de los talents shows suele crear en la audiencia una falsa sensación de omnisciencia. Tras meses analizando cada paso de los concursantes, el público y los expertos se atreven a diseñar carreras enteras y estilos musicales antes de que los artistas pisen un estudio de grabación profesional. Con Olivia Bay, la expectativa rozaba la certeza absoluta de encontrarnos ante la próxima gran figura de la industria, generando una enorme expectación por escuchar su material inédito.
Lejos de ajustarse al molde previsible que muchos le habían asignado, la artista de veinte años ha optado por la sorpresa en su carta de presentación titulada 'El amor no está de moda'. Este EP, compuesto por seis canciones, demuestra una madurez interpretativa inusual para su corta trayectoria y deja patente que posee un criterio sonoro propio, bebiendo tanto de referentes contemporáneos como de una marcada sensibilidad pop.
A lo largo del proyecto, la producción destaca por encima de todo, cuidando los coros, los arreglos y los cambios de estructura para ofrecer un sonido sofisticado. Temas como '100 historias' o el ya conocido 'Sin miedo a caer' muestran una amalgama de vulnerabilidad y ritmos bailables que consolidan a Olivia como una de las propuestas más interesantes de la nueva hornada musical nacional.