Un verdadero revuelo sacudió las plataformas digitales y el mundo del espectáculo luego de que trascendieran versiones que situaban a Laura Bozzo en un escenario médico crítico. Diversos trascendidos afirmaban que la polémica comunicadora permanecía intubada y debatiéndose entre la vida y la muerte en una clínica de Acapulco por complicaciones de peritonitis, desatando desconcierto inmediato entre su fiel fanaticada.
Frente al vendaval de rumores, el equipo de representación de la conductora alzó la voz para frenar la histeria colectiva. Si bien admitieron que Bozzo fue ingresada al quirófano de manera imprevista a raíz de una complicación por úlcera duodenal, desmintieron tajantemente que estuviese en terapia intensiva o en estado de coma, confirmando que la intervención quirúrgica se desarrolló sin contratiempos.
Para sellar cualquier tipo de especulación, la propia figura televisiva acudió a sus redes sociales con su inconfundible estilo mordaz. Con ánimo revitalizado y plenamente consciente, la presentadora agradeció el respaldo de los especialistas médicos y el cobijo de su círculo íntimo, dejando claro que su proceso postoperatorio marcha sobre ruedas y que pronto volverá a dar batalla en la pantalla chica.