El talentoso cantautor boliviano Luis Vega dejó a todos con la boca abierta tras confesar el tremendo dolor de cabeza que le causó una de sus colaboraciones más esperadas junto a la estrella colombiana Pipe Bueno. Durante una reciente charla en un conocido programa radial, el intérprete abrió su corazón para relatar los secretos detrás de este junte que casi se cancela antes de ver la luz.
Según relató Vega entre risas, la inspiración para el tema llegó en plena madrugada, momento en el cual ideó el coro perfecto. Sin embargo, su mayor error fue confiar en su memoria y no grabar la melodía de inmediato, lo que provocó que se le borrara por completo de la mente al despertar. Reconstruir la letra y la música se convirtió en una verdadera odisea, al punto de admitir que a veces hasta le cuesta recordar cómo se llama la canción.
Pero los enredos no terminaron en el estudio de grabación. Cuando todo estaba listo para el tradicional rodaje del videoclip y la promoción convencional, Luis le propuso a Pipe cambiar drásticamente los planes y filmar en las calles de Bolivia. La idea era convocar a los fanáticos en un emblemático monumento de Santa Cruz de la Sierra para vivir una experiencia mucho más cercana y auténtica.
Lo que jamás imaginaron fue la brutal convocatoria que lograron alcanzar en cuestión de horas. En lugar de las diez mil personas que proyectaba la producción, cerca de cincuenta mil almas se apoderaron del lugar, obligando a los artistas a armar un impresionante show improvisado con mariachis que terminó conquistando por completo a todo el público.