Convertirse en la inolvidable 'Rosario Tijeras' marcó un antes y un después en la trayectoria de María Fernanda Yepes, pero la factura emocional fue sumamente alta. Tras finalizar las grabaciones en Medellín, la artista confesó que su sistema nervioso colapsó por completo, incapaz de procesar el alto nivel de violencia y tensión que exigía el papel. La presión acumulada le pasó factura con episodios severos de alopecia y un desgaste mental que la obligó a poner un freno definitivo a su carrera en la pantalla chica.
Lejos de los reflectores y de la incesante dinámica de la industria del entretenimiento, Yepes decidió dar un giro radical a su estilo de vida. Tras experimentar un nuevo episodio de agotamiento extremo en 2018, la actriz optó por abandonar la rutina urbana y refugiarse en la naturaleza, estableciendo su hogar entre las afueras de Medellín y la Sierra Nevada de Santa Marta al lado de su esposo, Nicolás.
Durante su reveladora charla, la intérprete también abordó sin filtros las inseguridades de su juventud y los estragos de la narcocultura en los estereotipos de belleza de los años 2000. Admitió haberse sometido a procedimientos estéticos innecesarios, como una liposucción que le dejó secuelas físicas y unos implantes de seno que le provocaron el síndrome de Asia. Afortunadamente, tras someterse a una explantación mamaria, recuperó su vitalidad y hoy en día utiliza su voz para concientizar a otras mujeres sobre los peligros de priorizar la estética por encima de la salud.