El universo de la farándula vuelve a revolucionarse con el reencuentro de Shakira y Gerard Piqué en la Ciudad de la Justicia de Barcelona. La expareja tuvo que verse las caras nuevamente en los tribunales debido a asuntos pendientes sobre el bienestar y la custodia de sus pequeños, Milan y Sasha. Lejos de ser un encuentro amistoso, la cita judicial responde a la necesidad urgente de modificar ciertos puntos del acuerdo que firmaron tras su mediática separación.
Aprovechando una pausa en su apretada agenda por su gira europea, la intérprete de 'Monotonía' viajó directamente desde Madrid para asistir al juzgado. El motivo principal de esta revisión legal gira en torno a la logística de los viajes de los niños. Al parecer, el esquema inicial que obligaba a constantes desplazamientos transatlánticos comenzó a generar un desgaste considerable en los menores, por lo que ahora se busca optimizar el régimen de visitas para garantizarles mayor estabilidad.
Fuentes cercanas al caso y reconocidas periodistas del mundo rosa detallaron que la audiencia se llevó a cabo bajo estrictas medidas de privacidad. Durante el proceso se presentaron informes detallados y testimonios de peritos internacionales mediante videoconferencia para analizar el día a día real de los niños. Asimismo, se desmintió cualquier acercamiento presencial previo entre las celebridades, confirmando que la única comunicación ocurrió vía telefónica a través de sus representantes legales.
Por su parte, el entorno del exfutbolista catalán no ha ocultado su incomodidad ante las exigencias de la artista colombiana. Los trascendidos apuntan a que existe un fuerte descontento porque Shakira buscaría limitar los períodos prolongados que los menores pasan con la familia paterna en España, prefiriendo que sea el deportista quien cruza el charco para visitarlos en su residencia actual en Miami.